domingo, 6 de mayo de 2012

Capitulo VI

Salimos y Bill se encontraba afuera, esperándonos. Subimos a su coche, el cual era muy lindo, lujosos y de ultimo modelo.

Llegamos a el Centro Comercial más conocido de Los Angeles. Tenia tiempo que no pisaba un centro comercial, ya que la mayor parte de mi tiempo me la paso en el trabajo o descansando.
Entramos a este. Vimos varias tiendas, ropa variada, etc. Extrañaba salir de mi pequeña casa hogareña.

Despues de comprar un poco de ropa, accesorios, etcétera, fuimos a comer un helado.
Bill pidio de vainilla, Marlene de chocolate y por supuesto el mio fue de pay de limón. Mi favorito, el mejor de todos.
-¿Que tal tu helado, Ane? - dijo Marlene mientras saboreaba el suyo. -Bien, genial ¡El Mejor! - reí un poco.
- y ¿el tuyo, Bill? - pregunté, mientras el estaba perdido en su helado. -¡Bill! ¿estas ahí? - pregunté riendo
-¿Mande? - Cuando Bill volteo tenia un poco de helado en la nariz. Marlene y yo nos volteamos a ver y reímos. - Tienes helado en la nariz- dije sin contener la risa. Bill se miro la nariz, intentando hacer viscos. Marlene no podía parar de reír, al igual que yo. -Graciosas. - Dijo Bill sonriendo. -Pues tu también tienes en la nariz. - dijo mientras con su dedo embarraba un poco de helado en mi nariz. - ¡Oye! - dije riendo. -¿Me puedes quitar esto de la nariz? - dije sonriendo - Entonces, quita me la nieve de la nariz, tu primero- dijo Bill
-Pero, si yo no te manche a ti - dije disgustada de forma falsa. Bill me miro con una mirada tierna y convincente lo que hizo que enseguida dijera que si. -Ok, ya voy - sonreí y con una servilleta le quité el helado de la nariz. El se acerco a mi y me la quito con tal ternura y delicadeza. Fue bello, lindo y amable. -¡Ya! derraman mucha miel - dijo Marlene riendo. Mi cara fue de confusión y sorpresa al escuchar aquello que mi prima había dicho.
Bill se ruborizó totalmente y agachó su cabeza, sonriendo tímidamente.

Despues de horas de compras, nos dirigimos a el carro de Bill. Bill amablemente nos llevó a mi prima y a mi a el departamento y como buena persona le ofrecí pasar.

Marlene camino a el cuarto y se quedó dormida. Yo le ofrecí a Bill sentarse en el sillón de las pequeña sala.
-¿Quieres algo de tomar, Bill? - le dije amablemente. -Si tienes agua, estaría genial - sonrió -Claro. -
Le serví un poco de agua en un vaso cristalino con 2 hielos. Me acerque a el y se lo dí en la mano. Me senté a un lado de el y prendí el televisor. -Oye, una pequeña pregunta. - dijo Bill dejando el vaso a un lado de el sillón, sobre la pequeña mesa que tenia en sima el teléfono. -¿Por que cuando eramos.. emm.. chicos, te fuiste así, de repente?- Dijo Bill.
Demonios ¿el también esta con esto? - ¿tu tambien? - dije disgustada. - ¿como? - se preguntó - Nada, nada olvidalo. - dije volteando a el televisor. -Necesito que me digas, por favor. - me volteo la cara con sus manos, con sus suaves y lindas manos. Al sentir el tacto que hizo mi piel con la suya, ocurrió un chispa. Cuando lo vi, sus ojos brillaban como la luna, en noches de luna llena, reflejándose en ellos la sencillez, el amor y la ternura que se encuentra dentro de el.. - No lo entenderías. - quité su mano de mi cara, pos andola en un lado de mi pierna y enseguida bajé la cabeza. Tomo mi mano con su mano derecha y con la mano izquierda tomo mi barbilla e hizo que lo mirara. -Yo se que entenderé - sonrió. Su sonrisa perfecta reflejó confianza. Al momento en mirarlo a los ojos, sentí que mi piel se erizó. Sentí cosas en mi cuerpo que no había sentido. Al verlo bien, hice click en su corazón. Sabía que algo no me iba a separar de el. Lamentablemente es humano. Creí haberme enamorado. ¿Será que me enamoré de Bill? 
-Anda, soy todo oídos- dijo, mientras mi cerebro y mirada se clavaba en la suya.







viernes, 13 de abril de 2012

Capitulo V

lo único que salio de mi boca fue algo sin sentido - ¿Por que preguntas eso? Paso hace años - aun estaba atónita, pálida y asustada. -Bueno.. es que.. desde ese día tengo la duda.. y .. desde ese día.. - Tom silencio un rato mientras yo impaciente esperaba que acabara su frase - desde ese día te eh amado más que antes - me sorprendí al escuchar aquéllo. ¿Tom? ¿Aun enamorado de mi? pero si Tom siempre a sido muy diferente. Nunca a sido enamoradizo o algo paresido, siempre miraba a las demás chicas al estar conmigo. Pensé y me quede en silencio.. Acaso, ¿será mentira? Tom siempre decía eso para tener sexo gratuito. Supongo que si, es así, quiere que me acueste con el, todo es falso, simplemente seguiré como sin nada.

Tom quería una respuesta, yo solo apartaba la vista, como si nadie estuviera frente a mi. Callé unos minutos y Tom tomó fuerzas para hablar -¿Piensas que es mentira, cierto?- dijo algo serio. Me sorprendió que preguntara eso -¿Que? - le dije a Tom algo despistada. - Si.. claro - rió un poco. - No me crees .- Lo dijo mientras reía con tono burlón . - Ahm! ¿perdona? ¿te estas burlando? - le pregunté, un poco molesta. - No para nada. - aun con tono burlón.
Decidí callar y tomar mi iPhone .. solo pensaba en encajarle los colmillo y dejarlo desangrar.. pero antes de que hiciera esto por fin llegó Bill del baño. ¿Que diablos hizo que se tardo años, igual que Marlene? ¿Acaso se encontraron y aprovecharon para... no, mejor me callo.
- Llegamos .- dijo Bill sonriendo. Cuando vio mi cara seria y a Tom muy callado, bajo sus sonrisa -¿que paso? - pregunto -Nada, nada. - dije. Tom sonrío burlón, mientras a Bill lo observaba. - Bueno y ¿tu de que te ries? - pregunto Bill -No, de nada.. de nada .- quito sus sonrisa burlona, su maldita sonrisa burlona.

Despues de MILENIOS llegó la comida. Terminamos y salimos satisfechas de ese lugar. Era tarde era hora de marcharnos.  Nos despedimos de Bill y Tom. Mi prima y yo subimos a mi coche. Cerré mi puerta, pero Bill impidió que la cerrera, tomándola. -Pasa algo, Bill - le dije algo preocupada. -No, solo quería pedirte tu teléfono, para estar en contacto.. ya sabes, ahora que nos encontramos de nuevo .- dijo sonrojado y con una sonrisa tímida en su rostro. -Claro - le dije sonriendo.
Enseguida acudí a darle mi teléfono. Pasado esto conduje hasta mi pequeño hogar. Ayude a Marlene a bajar las maletas del coche y subirlas a mi departamento. 

Llegamos a este, acomode el equipaje de mi prima y me tiré a la cama. - Estoy muy cansada - dije exhausta. -tengo sueño - dijo mi prima - ¡Ah que bien! - le dije sonriendo - Eres una tonta, mala . - dijo mi prima riendo mientra me aventaba un cojín. - ¿Con que te gustan las peleas sucias ? - riendo.
Las 2 comenzamos a aventarnos mutuamente cojines y almohadas.

Pasaron 30  minutos y las dos estábamos profundamente dormidas.

Despertamos a el siguiente día, a las 10 am. El sonido de mi celular fue el culpable de despertarme. Era una llamada, miré la pantalla y era un numero no reconocido. Contesté en seguida. - Halo - dije - Halo ¿Como estas? - preguntó esa voz al otro lado del teléfono. - Disculpa, ¿quien habla? - pregunté. -Yo, Bill- contestó con esa tierna voz - Wow.. Bill, yo estoy bien ¿tu, como estas? - conteste .- Bien.. oye ¿no te levante? suenas como algo dormida. - dijo Bill timido . -No, no te preocupes, ya era hora de que me levantara .- Reí un poco. - Bueno, pues.. te hablo dentro de un poco más de tiempo, para salir un rato ¿vale?- pregutno impaciente por que le respondiera -Vale - le dije -Entonces, nos vemos. - Dijo -Vale, adios.- colgué y decidí volver a tirarme a mi cama.

Pasaron unas 2 horas, ya duchada y desayunada veía la TV al igual que mi prima. Dieron las 11am y mi celular volvió a sonar. -Halo- conteste - Halo, soy Bill. - dijo Bill - Vale. ¿que pasa? - pregunté - Bueno pues quiero invitarte a tí y a Marlene de compras ¿te parese?. - preguntó. - Si, vale.. ¿donde nos vemos?- le dije. - No, dame tu dirección, paso por ti. - Le di mi dirección y 30 minutos despues Bill llegó por nosotras para ir de compras.






domingo, 16 de octubre de 2011

Capitulo IV

La emoción que corría rápidamente por mis venas me opuso levantar mis brazos para estrujarlo entre estos. Claro, que Bill reaccionó y fue el primero en abrazarme. Sentí como esos brazos delgados me estrujaban con fuerzas. Era extraño volver a verle después de años, ¡AÑOS!
- Bill, me sacas el aire - le dije apenas tratando de espirar. - Lo siento, me deje llevar. - Sonrió. - ¡Wow! Cuantos años ¿verdad? Ya ni te reconocía.- le dije sonriendo - Te digo algo, la verdad no has cambiado mucho, te reconocería donde fuera. - sonrió. 

Platicamos durante unos cuantos minutos. Cuando por fin me dio gana de ver el reloj de mano que llevaba, note que era algo tarde. -Bill, creo que tengo que irme, es algo tarde y no hemos almorzado y.. bueno-. 
La sonrisa de Bill se cayo de repente, mientras Marlene y yo nos parábamos de aquellas sillas. Bill tomó mi brazo con sus suaves manos. - No, no.. - pensó un rato. -Las invito a comer - dijo sonriendo. - No, Bill. No, es mucho de tu parte, pero gracias. - Tome la mano de Marlene y avanzamos un poco. Bill me siguió y tomo mi Hombro. -Anda que no hay ninguna molestia..- me dijo con una voz muy convincente - ¿tu que opinas Marlene? - preguntó a mi prima, mirándola. - Pues.. me gustaría ..- Bill me miro sonriendo - No lo se, no estoy segura..- dije con inseguridad. Mordiéndome el labio inferior. - Anda prima, aprovechemos que hace mucho tiempo que no hemos visto a Bill, así hablamos más- Lo dijo pasando su brazo por la espalda de Bill, como un medio abrazo. - Anda - dijo Bill con une hermosa mirada. Aun no estaba segura .. pero la mirada de Bill era encantadora y muy convincente. - Esta bien, .. - Al decir esto Bill sonrío aún más y mi prima aplaudió. -..Pero solo, solo a comer - les dije sonriendo.

Salimos de el aeropuerto, Bill me dio el nombre de el restaurante donde comeríamos. Así que Bill se fue en su coche, con toda esa gente que lo seguía y Marlene y yo nos fuimos en mi coche.
Llegamos a el restaurante y entramos, vi a Bill a lo lejos y caminamos mi prima y yo hacía el.
- Que bueno que ya llegaron, chicas.- dijo sonriendo. Un mesero se acerco, con aquella típica pequeña libreta, donde toma los pedidos. - Buenas Tardes. Aquí estan sus cartas .. - puso unas grandes cartas sobre la mesa . - .. estamos para servirles .- dijo el mesero sonriendo. -Muchas Gracias. - le conteste. - ¿Desean algo para tomar- peguntó. -Una limonada por favor - dijo Marlene - Que sean 2- dije - y ¿Señor, usted que desea? - le preguntó aquel amable señor a Bill. - Un vaso de agua con hielo, por favor. - dijo Bill. 
-Enseguida - dijo aquel mesero antes de retirarse. 

Después pedimos la comida y mientras esperábamos, platicábamos un poco. De repente Bill miro su bolsillo y saco un celular color negro. De repente se paró y contesto. Después de unos 10 minutos regresó. 
- Regrese - dijo sonriendo. -Lo siento, es que Tom es muy.. hostigoso. - dijo riendo . - ¿Tom? ¡Wow! Hace tanto que no lo veo. - sonreí. 
De repente volvió a sonar el teléfono celular de Bill. -Lo siento - Bill se paró y contesto. Pasaron unos 5 minutos y regresó y me acercó el celular. - Tom no cree que estoy contigo...- dijo sonriendo .-¿ Le dijiste que estaba contigo? - le pregunté sorprendida - Si.. ahora contesta . - dijo sonriendo.
Confundida y sin que decir, no me quedo otra alternativa que contestarle. 
-¿Bueno? ¿Tom?- pregunté algo nerviosa .-¿Eres tu Ane? .- me preguntó. - Eem.. si . - reí un poco. - ¡Wow! hace tanto que no se de ti. - me dijo. - ¿Por que no vienes a comer con nosotros? - le pregunté con ansias. 
-Claro en unos minutos estoy allá. - me contesto emocionado. - Claro. Te paso a Bill. - le di el celular a Bill.

Pasaron unos cuantos minutos y un chico alto, con trenzas de color negras, vestido con una playera blanca y unos pantalones de mezclilla no muy anchos se paraba en la puertas. Llevaba unos lentes muy obscuros. 
De repente comenzó a acercarse a nosotros. Yo me preguntaba una y otra vez ¿quien era el?. Era guapo. 
-¡Bill! - grito aquel chico. -Tom, por acá. - dijo Bill.
¡Por Dios! ¿Ese chico era Tom? .. era muy diferente.. muy diferente - ¡Hola chicas! - dijo Tom. -¿Tom? No puedo creer que seas tu. - dije sorprendida. - Yo no puedo creer que esta chica tan hermosa sea Ane. - me dijo. Le sonreí sonrojada. Claro, no había cambiado, sigue siento el chico coqueto de siempre. 
- Necesito ir a el baño, ahora vuelvo - dijo Bill. Tom y yo nos mirábamos mutuamente, mi prima lo llegó a notar. - Creo que.. yo tambien voy a el baño . - Dijo Marlene sonriendo. - No.. - le dije implorando - No tardo- contesto. Ya que no la iba a detener.

Un momento de tensión y silencio nos rodeo. -y.. bueno ¿Como te ha ido todos estos ... años? - me dijo tratando de librar toda tensión - Muy, bien.. bien.. y ¿a ti? - le pregunté - Muy bien, ya sebes ¿no? Con la banda.. - me dijo - Oye y ¿que hacen en Los Angeles? - le pregunté con curiosidad. - Es que Bill y yo nos vinimos a vivir acá. Era imposible vivir en Alemania, prensa, fans. Era un mundo de locos, además necesitábamos algo de privacidad . - me dijo - A eso te atienes cuando eres una ''Popstar''. - le dije sonriendo - y ¿tu que haces aquí en Los Ángeles?- me preguntó. 
¡DEMONIOS! ¿Que le diría? No le iba a decir que me iban a matar por ser hija de una vampiresa y que me perseguirían por toda Europa. - Pues.. Los Angeles me parece agradable, solo por gusto- le dije. Por unos cuantos segundos el silencio regresó. -Oye, ahora que nos volvemos a encontrar.. ¿puedo preguntarte algo?- me dijo Tom . - Claro - le dije sonriendo. -¿Por que te fuiste de Alemania, por que me abandonaste? -
¿¡QUE!? ¿Que le digo?  Mis palabras se esfumaron, en ese momento no se me ocurría nada para inventar. 
-Dime.. te escucho.. - me dijo
¿Que le digo? Me quede atónita y pálida. 

viernes, 7 de octubre de 2011

Capitulo III

Abrí mis ojos. Aquel sol luminoso apuntaba directamente a mis pupilas. Mire hacía el reloj y pude notar que eran las 4 de la tarde.
Me levante de aquella cama que no me quería soltar, para nada. Me paré y camine a el cuarto de baño. Me dí una ducha algo rápida. Después de salir me puse una Jean's de color rojos con una blusa negra. Mucha gente cree que soy algo inmadura, por la forma en que me visto, dicen que debo vestirme más seria, ya que una persona adulta que trabaja es sería, pero la verdad es que sigo siendo joven y me puedo expresar como yo lo quiera.
Después me acerque a mi estéreo y coloque la radio. Coloque una estación cualquiera. Escuche a el locutor decir el nombre de una canción. Creo que decía ''Darkise of ...'', no logro recordar lo demás. En cuanto comenzó la canción me pareció muy genial. Tiene un ritmo sensacional.

Tengo que arreglar mi departamento, para cuando llegase mi prima todo este muy perfecto.. si, soy perfeccionista, es como un defecto mio.
Comencé a arreglar todo mi "Pequeño hogar" ya que era un desastre, la mayor parte del día estaba dormida, ya que con trabajo de noche es imposible estar todo el día despierta.

Despues de unas cuantas horas:
Esto fue agotador. Encontré cosas en lugares donde no deberían de estar. Aun sigo preguntándome ¿que hacía esa caja de pizza debajo de mi cama? hace más de un mes que no he probado ni un pedazo de pizza.
Creo que estoy demasiado cansada, tal vez dormiré un poco más.

Pasaron unas cuantas horas. Me dormí a las 10pm y desperté a las 8am de el siguiente día. Me levanté y dirigí mi cuerpo hacia la ducha.
Sentir aquella agua tibia que tocaba gota a gota mi cara, eso me relajaba y me levantaba a la vez. Siento que estar en la ducha es como estar en un lugar de relajación. La ducha la uso para reflexionara y para pensar las cosas, claro, también para ducharme.
Al salir de la ducha, me cambien con mi pantalón negro, el entallado, estilo "entubado", coloque mis Converse  blancos y mi blusa de colores, es mi favorita. Ya que me había vestido, tome mi cabello mojado e hice una cola de caballo.
Caminé a la cocina e hice un café para despertar, el cual terminé en menos de 10 minutos. Acomodé mi cama  y salí de el departamento.

Subí a mi coche y encendí el motor. Coloque uno de mis viejos CD's de "Evanescence". Escuchaba la canción de "My Immortal", es mi canción favorita, simplemente tiene una letra muy profunda.
Conduje hasta llegar a una tienda de servicio cercana, donde compré un "Monster", amo esa bebida,  y compré un chocolate, para mi prima que ama los chocolates. Subí de nuevo a mi auto y conduje a el aeropuerto lo más rapido posible. El camino era largo casi eran las 9am.

30 minutos después llegué el aeropuerto. Me senté en una de las sillas que se encuentran ahí, para esperar el vuelo de mi prima.
Pasaron 45 minutos de aburrimiento puro el cual no podía seguir aguantando, caminé hacia la cafetería y compré un bebida sabor manzana.
Caminaba a aquella silla, mientras le di un sorbo a mi bebida, la cual después cerré.
Camine algo rápido cuando de repente. - ¡Perdón! - sonó la voz de un chico, al chocar con su hombro. El chocolate y la bebida calle ron, la bebida estaba cerrada, por suerte. - No te preocupes, no pasó nada - le conteste agachándome por mis cosas. Al instante, el chico se agachó a ayudarme. Sentí como sus manos suaves rozaron con las mías.
Me levanté y lo miré, sus ojos claros los creía conocidos. - Enserio, lo siento mucho. - me dijo apenado. - No hay problema, no pasó nada - le dije sonriendo. El también sonrío, su sonrisa era hermosa y perfecta.
-Que bueno. - baje mi mirada y miré mi reloj, eran las 10. - Me tengo que ir, fue un gusto.. chocar contigo - dijo aquel chico aun con aquella hermosa sonrisa. - Adios - le dije. Iba a caminar a mi silla, pero aquel chico me detuvo. - ¡Perdón! - me dijo - ¿Si? - le conteste. - ¿Te molestaría con la hora?- me preguntó. Por un momento creí que me pediría mi nombre o teléfono, me ilusione. - Son las 10 am. - le conteste sonriendo - Muchas Gracias .. emm.. - dijo - Ane, Anelisse. - le dije con mi sonrisa de tonta. El se quedo con una cara de confusión, mientras yo me daba la vuelta.
A lo lejos vi a mi prima. - ¡MEREDID! - escuche gritar a mi prima - ¡MARLENE! ¡PRIMA! - le grite emocionada, mientras corría hacia ella. Aquel chico volteo hacia nosotras asombrado. Al llegar a ella, lo primero que hice fue abrazarla. - Hace tanto que no nos vemos - le dije- Te extrañe a el máximo - me dijo. Nos dirigimos a las sillas y mientras lo hacíamos platicábamos. Aquel chico con el que había chocado estaba unas sillas adelante. Volteaba mucho hacía nosotras. Nosotras seguíamos platicando hasta que mi prima notó eso. - Prima, el chico de adelante se nos queda viendo mucho - sonriendo - Si, lo he notado, hace unos minutos choque con el y te digo algo, se me hizo conocido - le dije - Sabes, a mi también se me hace algo conocido.. - me dijo - ¿Que tal si lo saludo? - me preguntó - ¡Claro que no! - le dije. Mi prima era muy atrevida, no tenia miedo a nada - Oyee! .. - gritó - Shh! Callate! - le dije riendo. - Ok, me callo. - riendo.
El chico se acerco - Lo siento, tal vez sea atrevimiento pero me gustaría saber sus nombre señoritas - dijo aquel chico de una manera muy refinada. - Mi nombre es Marlene, Marlene Gutemberg - dijo mi prima - Y tu eres Ane..- dijo el chico - Si, si. - dije - Si, hace unos minutos me lo dijiste - dijo aquel chico - Si - le dijiste sonriendo - ¿Bueno y se acuerdan de mi? - dijo el chico sonriendo. Mi prima y yo nos quedamos confundidas - Chicas ¿enserio he cambiado tanto? - dijo sonriendo aun - Lo siento, pero no creo .. - le dije algo confundida, aun creía que lo conocía pero no estaba segura de a quien me recordaba.  - Soy Bill, Bill Kaulitz, hermano de Tom Kaulitz, tu novio de la adolescencia .- Abri mis ojos como platos al igual que mi prima. - ¡Bill! ¡ERES TU! - dije emocionada - El mismo! - dijo sonriendo.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Capitulo II

Pasaron aquellas largas horas. Atendí a todos los pacientes. Esta vez fue una noche tranquila, no llego algún herido.

Era hora de irme. 6 am y tengo que retirarme de aquel lugar. Camine hacía planta baja. Me acerque a ese elevador grande. Este me daba demasiado miedo, era grande, frio y además estaba sola. Subí y presione el botón de planta baja. Estaba en el piso 5, pase por el 4 y se detuvo. Por un momento sentí algo de escalofríos que recorrían mi piel de arriba a abajo. Vi el rostro de Kim y este pequeño temor termino - Kim, eres tu- le dije aliviada - Claro ¿Quien querías que fuera? - Me dijo sonriendo - No, nada - le dije. - Es hora de irnos - mi dijo -Si, ya es hora - le sonreí .
Bajamos a planta baja, llegue con aquella recepcionista, claro, le dije que mi turno había terminado y era hora de irme. Ella siempre marca una asistencia, como en el colegio, si alguien llegaba tarde o faltaba, adios a sueldo de el día. por eso siempre llego antes de mi horario.

Kim y yo salimos de el hospital. Nos despedimos y cada quien se fue a su respectivo auto.
Me fui pensando en aquella niña. Me hizo reflexionar.
Ahora que haré en todo el día, creo que dormiré a morir. Mañana es Sábado. Sábados y Domingos no trabajo.

Al fin llegue a casa. Largo transcurso. Algo suena. Me acerque a mi bolso y logre captar que era mi teléfono celular. Lo tome - ¿Quien demonios llama a esta hora? - exclame algo fastidiada.
Mire la pantalla, la cual decía Marlene.
Mi prima de Alemania me llama.
(Ella era mi prima hermana, su padre era hermano de mi madre, ellos 2 se encuentran en la gloria, en pocas palabras, muertos. Amo a mi prima, es como mi hermana, estuvimos mucho tiempo juntas, eramos inseparables. Ella también era mitad vampiresa, mi tío era vampiro y mi tía es humana, nuestras historias eran similares, nacimos en el mismo año, eramos de la misma edad, solo que yo era mayor por unos cuantos meses, me sentía su hermana mayor.
Nos hablábamos seguido, pero hace unos cuantos meses que no platicábamos )

  Conteste y escuche aquella voz chillona, aveces hostigosa, pero que me daba los mejores consejos - ¡Mer! ¡Prima! - me dijo emocionada por aquel teléfono. - ¿Prima? ¿Como estas? - le pregunté con una emoción a flor de piel - Muy, muy bien. Hace tanto que no escucho tu melodiosa voz..- me dijo mientras yo reía un poco - ¿Como estas tu? ¿Que has hecho de tu corta vida? - me preguntó - ¿Corta vida? Ni tan corta ..- reí un poco, se que no da risa, pero en estos momentos puedo reír de lo que sea .- Nada, he estado trabajando en el hospital que hace poco te había mencionado.- le dije .- Oye, ¿Como está todo allá? - me preguntó. Su voz sonaba algo emocionada. Como si tuviera que contarme algo urgente.  - Todo ha estado muy bien. ¿Como han estado ustedes? - le pregunté. - Bien, ya sabes, aun escondiéndonos de aquellos vampiros que mataron a mi tía y a mi padre. La verdad están en busca de ti. Eres la heredera a el trono, ya sabes. - me dijo - Si lo se, por eso estoy acá, pero tengo algo de miedo que vengan en busca de mí. Han estado cambiando las reglas de  ese pueblo y puede que los dejen moverse de ese lugar y vengan a buscarme. - le dije preocupada - No te preocupes... - intentó calmarme - Oye, tengo algo muy importante que decirte .- me dijo de nuevo con ese tono de emoción que no controlaba. Espero que sea algo muy bueno. -Dime - le dijo con los nervios de punta. - Me iré a Los Angeles. - me dijo . Grité de emoción, solo que recordé que eran las 6 am y cerré mi boca. - ¡Que Bien! ¿Pero, cual es la razón? - le pregunte llena de emoción - Intercambio de el trabajo. Ya sabes, trabajamos en lo mismo, enfermeras. Investigue si podía hacer un pequeño intercambio y lo logre. - me respondió muy emocionada. - ¿Y cuando vienes? - le pregunté. - Llego mañana, como a las 10am, horario de Los Angeles  - me dijo, aún seguía emocionada. - ¡GENIAL! Entonces mañana te recibiré - le dije emocionada. - Me voy que tengo que empacar. Beso, te quiero demasiado Mer.- me dijo - Besos. - le dije.

Terminó la llamada y en lo único en lo que pensaba era en que mañana llegaba mi hermana, bueno prima en realidad.
Me cambie con algo de ropa como, prendí mi aire acondicionado y me dedique a descansar esas largar horas de trabajo. Así recibiré a mi prima con mucha energía, supongo.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Capitulo I

7pm, estoy preparada para ir al hospital y cuidar de aquellas personas. Espero que hoy se un buen día, o bueno una buena noche. He subido a mi coche y conduje hacía el hospital. 30 minutos de camino, un camino algo aburrido.

Llegue, estaba bajando de el coche y miré a mi amiga Kim. - ¡KIM! - le grite - ¡Anelisse! ¡Hola! - me dijo acercándose, al acercase nos saludamos como lo común, con ese típico beso en la mejilla. - ¿Como estas? - me preguntó con una gran sonrisa -Bien, gracias a dios ¿Tu, como estas?- le dije - Bien, bien. - me dijo - Bueno.. ¿entramos? - le dije sonriendo- Vale - me sonrío. 

Al entrar saludamos a el Doc. Williams - Hola Doc.- le salude sonriente. -¡Hola señoritas! ¿Como esta su día? - preguntó. - Bien, gracias y ¿el de usted?- dijo Kim. -Muy bien - sonrío - Chicas, vengan conmigo, les daré la listas de los pacientes que tienen que atender esta noche- dijo - Claro - le respondí. En seguida camino hacía aquella pequeña recepción que tenemos ahí. A cada una nos dio una hoja, donde claro aparecían nuestros pacientes. En seguida, fui con la primera paciente, de nombre Karolyne Williams. Tenia un problema, parece que con sus piernas, algunas roturas y golpes, no muy graves. Parecia que su padre la golpeaba, algo así habían sido la historia que me contaron. 

Llegue a su habitación y por supuesto, primero toque la puerta. Escuche un voz de la chica que apenas tenia 14 años diciendo"Pase"

- Hola Karolyne - le dije con una sonrisa. -Hola - no tenia ninguna sonrisa en su cara, tenia una cara como de tristeza. - ¿Como estas? - le pregunté - ¿Cree que con esta vida estaré feliz? - me dijo - Pues, debes de estar feliz, gracias a que estas viva. -  le dije -Estaría feliz si estuviera muerta. Creo que no debería seguir viva, esta vida da asco y simplemente no sirvo para vivir. - me acerque y le tome su mano. - No, no pienses eso, debes de estar feliz, hay gente que ni siquiera llega a vivir. - ella me soltó. Al soltarme note que su brazo esta llena de marcas. - ¿Te cortas? - le pregunté - No, usted no debería saber eso - me dijo tapándose aquellas heridas de dolor puro. - Dímelo con toda confianza, yo estoy aquí para ayudarte y que confíes - le dije, ella soltó su mano y me miró con unos ojos repletos de confianza, señalándome que me lo diría . - La razón por la que me corto es por los problemas que he tenido en casa, mis padres pelean y la verdad me siento tan sola. Vivo en completa soledad, vivir sin amor es horrendo. Ver a todas mis amigas que tienen novios y yo no, que tienen una familia normal, sin padres que llegan tomados y te golpean, sin razón alguna. Por eso lo hago - Sus ojos se inundaron. Me identifiqué con ella, ya que yo vivía sola, mi abuela no podía cuidarme bien, mi tía no vivía conmigo, se la pasaba trabajando, a mi padre lo conocí mucho después, pero el único que me comprendió y me tendió su tierna mano fue Tom. 
-Corazón, me ha pasado lo mismo que a ti. Pero sabes, en lugar de cortarme para sentir más dolor, trato de encontrar la salida de todo esto, salgo adelante por que se que puedo y por que lo lograré. - le dije- Así que me gustaría que me prometas que ya no te cortarás y que saldrás adelante. - le dije. 
Ella me miró con una inseguridad que no creo poder explicar - ¿Me lo prometes? - le sonreí. Me devolvió su linda sonrisa - Si, lo prometo - me respondió con una gran sonrisa de oreja a oreja. Le dí un gran abrazo el cual ella acepto sin ningún pero.

Platicamos poco tiempo ya que tenia que ir con el siguiente paciente. Supongo que me gustaría venir a visitarla seguido, ya que me entiendo muy bien con ella, me gustaría sacarla adelante. 
Cuando hable con ella, no me sacaba de la cabeza a Tom. ¿Que habrá sido de el? Supe que hizo una banda y que ya eran reconocidos en todo el mundo, pero ¿ seguirá igual? ¿se acordará de mi?
Muy buena pregunta, me gustaría saber que habrá pasado con su vida. Si tiene a alguien, o no. ¿Como estará Bill?  El era muy lindo conmigo, creo que le gustaba lo cual nunca descifre. Igual tenia que trabajar, así que tengo que olvidar eso y concentrarme en el trabajo.



martes, 6 de septiembre de 2011

Prologo

Mi nombre es Meredid Anelisse y esta es mi historia de fantasía. Todavía tengo este recuerdo. Esto pasó cuando apenas tenia la edad de 14 años y vivia en Alemania. Despues viví hasta los 19 años en España, ahora habito en Los Ángeles, California. Tengo 21 años.

-Recuerdo- Hace 7 años -
Y yo estaba ahí. En la escuela secundaría, viendo como todos se iban. Ya era hora de salida. Me encontraba en el segundo piso de el edificio, recargada en la barandilla. La verdad no se por que me gusta hacer eso. Mi mente pensaba en lo que haría este fin de semana, solo empacar mis maletas y viajar con rumbo a España. Realmente soy Mexicana, pero desde los 5 años he vivido en Alemania, mi madre es alemana de nombre Anna y mi padre es mexicano de nombre Alejandro, los 2 se encuentran en la gloria, yo vivo con mi abuela que ya esta algo enferma, ya esta algo grande. También vivo con mi tía, la cual todo el día se encuentra trabajando. Estaba pensando en que le diré a el - ¿Que pasa? - me preguntó - A mi.. no, nada.- le respondí algo nerviosa. - Vale. Tienes algo, a mi no me lo niegas- me dijo convencido - Tom, tengo algo importante que decirte - le respondí, con un nudo en la garganta, claro ¿como demonios le iba a decir que me iba a mudar de la ciudad, de el país? - Es que... es algo muy difícil de explicar- le replique -Suéltalo, que me pones nervioso - me dijo con una cara algo extraña - Sabes algo, te amo y..- le dije con el gran nudo en la garganta - me mudaré.. - le dije bajando la mirada - ¿Que? Pero ¿A donde te mudarás? - me miro algo extraño, frunciendo el seño - Me mudaré a España - mi voz se cortaba al decirle eso - ¿Que? ¿A España? Pero ¿Como? ¿No te volveré a ver?- me dijo sorprendido - La verdad no se la causa de esto, simplemente me dijeron. Tengo que obedecer. No puedo quedarme yo sola acá en Alemania - le respondí -Creo que tienes razón.. Entonces ¿Ya no nos veremos? - me preguntó algo triste - La verdad creo que en esta vida, nos volveremos a ver. Es posible encontrarte de nuevo.- me acerque a el y le bese apasionada mente. A pesar de que eramos algo chicos, cursábamos octavo año. Igual le amaba y como no le volvería a ver. -Te amo- me dijo. -Yo también. Nunca me olvides y nunca te olvidaré- le dije. El se retiró de allí, ya que se tenia que ir.

Me quede un poco más de tiempo viendo, todavía quedaban algunos compañeros ahí afuera. De repente sentí una presencia tras de mi. No quería voltear ya que tenia algo de miedo. Me mordía los labios mientras mi piel se ponía de gallina. Mi valentía floreció y voltee. Fue tan rápido. Con un solo parpadeo ya estaba cayendo de el segundo piso. Parpadee de nuevo y estaba en la casa de mi abuela. A un lado de mi estaba mi tía y a el otro lado se encontraba ese tipo, ese tipo que siempre iba tras de mi. Comenzaba a creer que era un acosador - ¿Estas bien corazón? - me preguntó mi tía. - Si, pero.. ¡AAAGH! ¡MI TOBILLO!- grite - Si, ya te he vendado, pero ¿Que fue lo que paso? ¿Como caiste de ahí?- me preguntó mi tía - La verdad no se, no vi a nadie, solo alcancé a percibir una sombra negra. - le dije - ¿Sobra negra?- dijo aquel señor - ¡Dios Mio! ¡No puede ser! - lo dijo mientras ponía sus manos al rededor de su boca. - Pero aún no es la edad - dijo aquel extraño. - Es que .. es imposible-  ¿De que hablaban? La verdad no entendía ni un soberano pepino. -¿A que demonios se refieren?- les dije frunciendo el seño. - Creo que es hora de que se de cuenta - dijo aquel señor. Mi tía asintió con la cabeza. Enserio, no se a que se referían, pero comenzaba a darme miedo. -Mira, tal vez sea algo extraño. Como has visto, te he seguido desde hace tiempo- dijo el señor - Si, me he dado cuenta que es un acosador - le dije - No, no soy ningún acosador, la verdad.. trato de protegerte. Yo la verdad.. - suspiro - Soy tu padre- me dijo. Me quede sin habla ¿Era mi padre?. Voltee a mi tía boquiabierta. Ella me miro y asintió. - ¿Mi padre? - le dije, cuando el asintió. -¿Pero como? ¿Por que demonios no me dijiste? - le reclame - Por que si me ven contigo sabrán que tengo algo que ver contigo, aunque la verdad tienes un parecido infinito a mi y a tu madre- me dijo. - Bueno, ¿pero que significa eso de la sombra negra?- le pregunte. - Tu madre, murió hace tiempo, por culpa de eso. Veras, tu madre era una princesa.- me dijo -¿Princesa? - le pregunté - Si, de una aldea de vampiros. - me dijo - ¿Vampiros?- le dije - Deja me terminar. Como tu  madre se casó conmigo, su padre intentó matarla. Ya que un vampiro no debe tener algún contacto con un humano, solo para la comida. Tu madre no comía sangre de humanos, solo de animales. Nos conocimos y enamoramos. Tu abuelo al darse cuenta de esto supuso que su hija los estaba traicionando así que la mato, pero no supo que a raíces de ese enamoramiento y casamiento llegaste tu, hasta tiempo después.  Ahora intenta matarte ya que eres como el hijo de algo maldito. Es por eso que tu tía propuso irnos a España, ya que ellos no tienen entrada allá. - me explico - Y ¿Piensas que me tragaré esta mentira? Estas loco - me burle - ¿Has visto detalladamente el collar que llevas puesto? - me preguntó. - La verdad, no - le respondí - Obsérvalo bien y verás que te digo la verdad. Por cierto me tengo que ir, así que te dejo es de tarea y arregla tus maletas - me dijo.

Ya estaba en mi habitación, recostada en mi cama. Recordé lo que me dijo mi "padre". La verdad aún no le creía. Eso de que el era mi padre y yo era hija de una vampiresa, creo que era solo un cuento. ¿Me cree una niña de 5 años que se tragará ese cuento, solo para ir a España?. Una parte de mi cerebro decía que le creyera pero la otra decía lo contrarío. Recordé lo que me dijo y observe la piedra que llevo en mi collar. La observé detalladamente y vi como se podían observar gente ahí. Todo lo que había pasado, lo que me había contado. ¡Dios Santo! Es mi padre.. soy hija de una vampiresa. Soy mitad vampiro. ¿Esto no puede estar pasando? Estoy segura que es solo un sueño. ¿Mitad vampiro?.

-Fin de recuerdo-

Esto es mi sueño de todas la noches, siempre pienso en esto. Mi padre falleció hace un año, a causa de un paro cardíaco. Trágico pero así es la vida, tengo que salir adelante. Estoy trabajando de enfermera. En un hospital de Los Angeles. Mi mitad vampiro floreció a los 16 años. Es por eso que trabajo en el turno nocturno. Claro, aunque la verdad el sol a mi no me hace tanto daño al exponerme, a causa de algo genético en mi padre. Pero si tengo los típicos colmillos que aparecen cuando sacio de hambre. La verdad mi vida es algo extraña pero tengo creo que me he acostumbrado a ella. En el hospital tengo una muy buena amiga. Ella sabe todo de mi y yo de ella. Su nombre es Kimberly, pero le digo Kim. Tambien tengo un muy buen amigo que lo quiero demasiado, su nombre es Nathan.

Nosotros compartiremos mas de miles momento, historias, tragedias, amores y aventuras.
Sigue mi historia.