Pasaron aquellas largas horas. Atendí a todos los pacientes. Esta vez fue una noche tranquila, no llego algún herido.
Era hora de irme. 6 am y tengo que retirarme de aquel lugar. Camine hacía planta baja. Me acerque a ese elevador grande. Este me daba demasiado miedo, era grande, frio y además estaba sola. Subí y presione el botón de planta baja. Estaba en el piso 5, pase por el 4 y se detuvo. Por un momento sentí algo de escalofríos que recorrían mi piel de arriba a abajo. Vi el rostro de Kim y este pequeño temor termino - Kim, eres tu- le dije aliviada - Claro ¿Quien querías que fuera? - Me dijo sonriendo - No, nada - le dije. - Es hora de irnos - mi dijo -Si, ya es hora - le sonreí .
Bajamos a planta baja, llegue con aquella recepcionista, claro, le dije que mi turno había terminado y era hora de irme. Ella siempre marca una asistencia, como en el colegio, si alguien llegaba tarde o faltaba, adios a sueldo de el día. por eso siempre llego antes de mi horario.
Kim y yo salimos de el hospital. Nos despedimos y cada quien se fue a su respectivo auto.
Me fui pensando en aquella niña. Me hizo reflexionar.
Ahora que haré en todo el día, creo que dormiré a morir. Mañana es Sábado. Sábados y Domingos no trabajo.
Al fin llegue a casa. Largo transcurso. Algo suena. Me acerque a mi bolso y logre captar que era mi teléfono celular. Lo tome - ¿Quien demonios llama a esta hora? - exclame algo fastidiada.
Mire la pantalla, la cual decía Marlene.
Mi prima de Alemania me llama.
(Ella era mi prima hermana, su padre era hermano de mi madre, ellos 2 se encuentran en la gloria, en pocas palabras, muertos. Amo a mi prima, es como mi hermana, estuvimos mucho tiempo juntas, eramos inseparables. Ella también era mitad vampiresa, mi tío era vampiro y mi tía es humana, nuestras historias eran similares, nacimos en el mismo año, eramos de la misma edad, solo que yo era mayor por unos cuantos meses, me sentía su hermana mayor.
Nos hablábamos seguido, pero hace unos cuantos meses que no platicábamos )
Conteste y escuche aquella voz chillona, aveces hostigosa, pero que me daba los mejores consejos - ¡Mer! ¡Prima! - me dijo emocionada por aquel teléfono. - ¿Prima? ¿Como estas? - le pregunté con una emoción a flor de piel - Muy, muy bien. Hace tanto que no escucho tu melodiosa voz..- me dijo mientras yo reía un poco - ¿Como estas tu? ¿Que has hecho de tu corta vida? - me preguntó - ¿Corta vida? Ni tan corta ..- reí un poco, se que no da risa, pero en estos momentos puedo reír de lo que sea .- Nada, he estado trabajando en el hospital que hace poco te había mencionado.- le dije .- Oye, ¿Como está todo allá? - me preguntó. Su voz sonaba algo emocionada. Como si tuviera que contarme algo urgente. - Todo ha estado muy bien. ¿Como han estado ustedes? - le pregunté. - Bien, ya sabes, aun escondiéndonos de aquellos vampiros que mataron a mi tía y a mi padre. La verdad están en busca de ti. Eres la heredera a el trono, ya sabes. - me dijo - Si lo se, por eso estoy acá, pero tengo algo de miedo que vengan en busca de mí. Han estado cambiando las reglas de ese pueblo y puede que los dejen moverse de ese lugar y vengan a buscarme. - le dije preocupada - No te preocupes... - intentó calmarme - Oye, tengo algo muy importante que decirte .- me dijo de nuevo con ese tono de emoción que no controlaba. Espero que sea algo muy bueno. -Dime - le dijo con los nervios de punta. - Me iré a Los Angeles. - me dijo . Grité de emoción, solo que recordé que eran las 6 am y cerré mi boca. - ¡Que Bien! ¿Pero, cual es la razón? - le pregunte llena de emoción - Intercambio de el trabajo. Ya sabes, trabajamos en lo mismo, enfermeras. Investigue si podía hacer un pequeño intercambio y lo logre. - me respondió muy emocionada. - ¿Y cuando vienes? - le pregunté. - Llego mañana, como a las 10am, horario de Los Angeles - me dijo, aún seguía emocionada. - ¡GENIAL! Entonces mañana te recibiré - le dije emocionada. - Me voy que tengo que empacar. Beso, te quiero demasiado Mer.- me dijo - Besos. - le dije.
Terminó la llamada y en lo único en lo que pensaba era en que mañana llegaba mi hermana, bueno prima en realidad.
Me cambie con algo de ropa como, prendí mi aire acondicionado y me dedique a descansar esas largar horas de trabajo. Así recibiré a mi prima con mucha energía, supongo.
jueves, 22 de septiembre de 2011
jueves, 15 de septiembre de 2011
Capitulo I
7pm, estoy preparada para ir al hospital y cuidar de aquellas personas. Espero que hoy se un buen día, o bueno una buena noche. He subido a mi coche y conduje hacía el hospital. 30 minutos de camino, un camino algo aburrido.
Llegue, estaba bajando de el coche y miré a mi amiga Kim. - ¡KIM! - le grite - ¡Anelisse! ¡Hola! - me dijo acercándose, al acercase nos saludamos como lo común, con ese típico beso en la mejilla. - ¿Como estas? - me preguntó con una gran sonrisa -Bien, gracias a dios ¿Tu, como estas?- le dije - Bien, bien. - me dijo - Bueno.. ¿entramos? - le dije sonriendo- Vale - me sonrío.
Al entrar saludamos a el Doc. Williams - Hola Doc.- le salude sonriente. -¡Hola señoritas! ¿Como esta su día? - preguntó. - Bien, gracias y ¿el de usted?- dijo Kim. -Muy bien - sonrío - Chicas, vengan conmigo, les daré la listas de los pacientes que tienen que atender esta noche- dijo - Claro - le respondí. En seguida camino hacía aquella pequeña recepción que tenemos ahí. A cada una nos dio una hoja, donde claro aparecían nuestros pacientes. En seguida, fui con la primera paciente, de nombre Karolyne Williams. Tenia un problema, parece que con sus piernas, algunas roturas y golpes, no muy graves. Parecia que su padre la golpeaba, algo así habían sido la historia que me contaron.
Llegue a su habitación y por supuesto, primero toque la puerta. Escuche un voz de la chica que apenas tenia 14 años diciendo"Pase"
- Hola Karolyne - le dije con una sonrisa. -Hola - no tenia ninguna sonrisa en su cara, tenia una cara como de tristeza. - ¿Como estas? - le pregunté - ¿Cree que con esta vida estaré feliz? - me dijo - Pues, debes de estar feliz, gracias a que estas viva. - le dije -Estaría feliz si estuviera muerta. Creo que no debería seguir viva, esta vida da asco y simplemente no sirvo para vivir. - me acerque y le tome su mano. - No, no pienses eso, debes de estar feliz, hay gente que ni siquiera llega a vivir. - ella me soltó. Al soltarme note que su brazo esta llena de marcas. - ¿Te cortas? - le pregunté - No, usted no debería saber eso - me dijo tapándose aquellas heridas de dolor puro. - Dímelo con toda confianza, yo estoy aquí para ayudarte y que confíes - le dije, ella soltó su mano y me miró con unos ojos repletos de confianza, señalándome que me lo diría . - La razón por la que me corto es por los problemas que he tenido en casa, mis padres pelean y la verdad me siento tan sola. Vivo en completa soledad, vivir sin amor es horrendo. Ver a todas mis amigas que tienen novios y yo no, que tienen una familia normal, sin padres que llegan tomados y te golpean, sin razón alguna. Por eso lo hago - Sus ojos se inundaron. Me identifiqué con ella, ya que yo vivía sola, mi abuela no podía cuidarme bien, mi tía no vivía conmigo, se la pasaba trabajando, a mi padre lo conocí mucho después, pero el único que me comprendió y me tendió su tierna mano fue Tom.
-Corazón, me ha pasado lo mismo que a ti. Pero sabes, en lugar de cortarme para sentir más dolor, trato de encontrar la salida de todo esto, salgo adelante por que se que puedo y por que lo lograré. - le dije- Así que me gustaría que me prometas que ya no te cortarás y que saldrás adelante. - le dije.
Ella me miró con una inseguridad que no creo poder explicar - ¿Me lo prometes? - le sonreí. Me devolvió su linda sonrisa - Si, lo prometo - me respondió con una gran sonrisa de oreja a oreja. Le dí un gran abrazo el cual ella acepto sin ningún pero.
Platicamos poco tiempo ya que tenia que ir con el siguiente paciente. Supongo que me gustaría venir a visitarla seguido, ya que me entiendo muy bien con ella, me gustaría sacarla adelante.
Cuando hable con ella, no me sacaba de la cabeza a Tom. ¿Que habrá sido de el? Supe que hizo una banda y que ya eran reconocidos en todo el mundo, pero ¿ seguirá igual? ¿se acordará de mi?
Muy buena pregunta, me gustaría saber que habrá pasado con su vida. Si tiene a alguien, o no. ¿Como estará Bill? El era muy lindo conmigo, creo que le gustaba lo cual nunca descifre. Igual tenia que trabajar, así que tengo que olvidar eso y concentrarme en el trabajo.
martes, 6 de septiembre de 2011
Prologo
Mi nombre es Meredid Anelisse y esta es mi historia de fantasía. Todavía tengo este recuerdo. Esto pasó cuando apenas tenia la edad de 14 años y vivia en Alemania. Despues viví hasta los 19 años en España, ahora habito en Los Ángeles, California. Tengo 21 años.
-Recuerdo- Hace 7 años -
Y yo estaba ahí. En la escuela secundaría, viendo como todos se iban. Ya era hora de salida. Me encontraba en el segundo piso de el edificio, recargada en la barandilla. La verdad no se por que me gusta hacer eso. Mi mente pensaba en lo que haría este fin de semana, solo empacar mis maletas y viajar con rumbo a España. Realmente soy Mexicana, pero desde los 5 años he vivido en Alemania, mi madre es alemana de nombre Anna y mi padre es mexicano de nombre Alejandro, los 2 se encuentran en la gloria, yo vivo con mi abuela que ya esta algo enferma, ya esta algo grande. También vivo con mi tía, la cual todo el día se encuentra trabajando. Estaba pensando en que le diré a el - ¿Que pasa? - me preguntó - A mi.. no, nada.- le respondí algo nerviosa. - Vale. Tienes algo, a mi no me lo niegas- me dijo convencido - Tom, tengo algo importante que decirte - le respondí, con un nudo en la garganta, claro ¿como demonios le iba a decir que me iba a mudar de la ciudad, de el país? - Es que... es algo muy difícil de explicar- le replique -Suéltalo, que me pones nervioso - me dijo con una cara algo extraña - Sabes algo, te amo y..- le dije con el gran nudo en la garganta - me mudaré.. - le dije bajando la mirada - ¿Que? Pero ¿A donde te mudarás? - me miro algo extraño, frunciendo el seño - Me mudaré a España - mi voz se cortaba al decirle eso - ¿Que? ¿A España? Pero ¿Como? ¿No te volveré a ver?- me dijo sorprendido - La verdad no se la causa de esto, simplemente me dijeron. Tengo que obedecer. No puedo quedarme yo sola acá en Alemania - le respondí -Creo que tienes razón.. Entonces ¿Ya no nos veremos? - me preguntó algo triste - La verdad creo que en esta vida, nos volveremos a ver. Es posible encontrarte de nuevo.- me acerque a el y le bese apasionada mente. A pesar de que eramos algo chicos, cursábamos octavo año. Igual le amaba y como no le volvería a ver. -Te amo- me dijo. -Yo también. Nunca me olvides y nunca te olvidaré- le dije. El se retiró de allí, ya que se tenia que ir.
Me quede un poco más de tiempo viendo, todavía quedaban algunos compañeros ahí afuera. De repente sentí una presencia tras de mi. No quería voltear ya que tenia algo de miedo. Me mordía los labios mientras mi piel se ponía de gallina. Mi valentía floreció y voltee. Fue tan rápido. Con un solo parpadeo ya estaba cayendo de el segundo piso. Parpadee de nuevo y estaba en la casa de mi abuela. A un lado de mi estaba mi tía y a el otro lado se encontraba ese tipo, ese tipo que siempre iba tras de mi. Comenzaba a creer que era un acosador - ¿Estas bien corazón? - me preguntó mi tía. - Si, pero.. ¡AAAGH! ¡MI TOBILLO!- grite - Si, ya te he vendado, pero ¿Que fue lo que paso? ¿Como caiste de ahí?- me preguntó mi tía - La verdad no se, no vi a nadie, solo alcancé a percibir una sombra negra. - le dije - ¿Sobra negra?- dijo aquel señor - ¡Dios Mio! ¡No puede ser! - lo dijo mientras ponía sus manos al rededor de su boca. - Pero aún no es la edad - dijo aquel extraño. - Es que .. es imposible- ¿De que hablaban? La verdad no entendía ni un soberano pepino. -¿A que demonios se refieren?- les dije frunciendo el seño. - Creo que es hora de que se de cuenta - dijo aquel señor. Mi tía asintió con la cabeza. Enserio, no se a que se referían, pero comenzaba a darme miedo. -Mira, tal vez sea algo extraño. Como has visto, te he seguido desde hace tiempo- dijo el señor - Si, me he dado cuenta que es un acosador - le dije - No, no soy ningún acosador, la verdad.. trato de protegerte. Yo la verdad.. - suspiro - Soy tu padre- me dijo. Me quede sin habla ¿Era mi padre?. Voltee a mi tía boquiabierta. Ella me miro y asintió. - ¿Mi padre? - le dije, cuando el asintió. -¿Pero como? ¿Por que demonios no me dijiste? - le reclame - Por que si me ven contigo sabrán que tengo algo que ver contigo, aunque la verdad tienes un parecido infinito a mi y a tu madre- me dijo. - Bueno, ¿pero que significa eso de la sombra negra?- le pregunte. - Tu madre, murió hace tiempo, por culpa de eso. Veras, tu madre era una princesa.- me dijo -¿Princesa? - le pregunté - Si, de una aldea de vampiros. - me dijo - ¿Vampiros?- le dije - Deja me terminar. Como tu madre se casó conmigo, su padre intentó matarla. Ya que un vampiro no debe tener algún contacto con un humano, solo para la comida. Tu madre no comía sangre de humanos, solo de animales. Nos conocimos y enamoramos. Tu abuelo al darse cuenta de esto supuso que su hija los estaba traicionando así que la mato, pero no supo que a raíces de ese enamoramiento y casamiento llegaste tu, hasta tiempo después. Ahora intenta matarte ya que eres como el hijo de algo maldito. Es por eso que tu tía propuso irnos a España, ya que ellos no tienen entrada allá. - me explico - Y ¿Piensas que me tragaré esta mentira? Estas loco - me burle - ¿Has visto detalladamente el collar que llevas puesto? - me preguntó. - La verdad, no - le respondí - Obsérvalo bien y verás que te digo la verdad. Por cierto me tengo que ir, así que te dejo es de tarea y arregla tus maletas - me dijo.
Ya estaba en mi habitación, recostada en mi cama. Recordé lo que me dijo mi "padre". La verdad aún no le creía. Eso de que el era mi padre y yo era hija de una vampiresa, creo que era solo un cuento. ¿Me cree una niña de 5 años que se tragará ese cuento, solo para ir a España?. Una parte de mi cerebro decía que le creyera pero la otra decía lo contrarío. Recordé lo que me dijo y observe la piedra que llevo en mi collar. La observé detalladamente y vi como se podían observar gente ahí. Todo lo que había pasado, lo que me había contado. ¡Dios Santo! Es mi padre.. soy hija de una vampiresa. Soy mitad vampiro. ¿Esto no puede estar pasando? Estoy segura que es solo un sueño. ¿Mitad vampiro?.
-Fin de recuerdo-
Esto es mi sueño de todas la noches, siempre pienso en esto. Mi padre falleció hace un año, a causa de un paro cardíaco. Trágico pero así es la vida, tengo que salir adelante. Estoy trabajando de enfermera. En un hospital de Los Angeles. Mi mitad vampiro floreció a los 16 años. Es por eso que trabajo en el turno nocturno. Claro, aunque la verdad el sol a mi no me hace tanto daño al exponerme, a causa de algo genético en mi padre. Pero si tengo los típicos colmillos que aparecen cuando sacio de hambre. La verdad mi vida es algo extraña pero tengo creo que me he acostumbrado a ella. En el hospital tengo una muy buena amiga. Ella sabe todo de mi y yo de ella. Su nombre es Kimberly, pero le digo Kim. Tambien tengo un muy buen amigo que lo quiero demasiado, su nombre es Nathan.
Nosotros compartiremos mas de miles momento, historias, tragedias, amores y aventuras.
Sigue mi historia.
-Recuerdo- Hace 7 años -
Y yo estaba ahí. En la escuela secundaría, viendo como todos se iban. Ya era hora de salida. Me encontraba en el segundo piso de el edificio, recargada en la barandilla. La verdad no se por que me gusta hacer eso. Mi mente pensaba en lo que haría este fin de semana, solo empacar mis maletas y viajar con rumbo a España. Realmente soy Mexicana, pero desde los 5 años he vivido en Alemania, mi madre es alemana de nombre Anna y mi padre es mexicano de nombre Alejandro, los 2 se encuentran en la gloria, yo vivo con mi abuela que ya esta algo enferma, ya esta algo grande. También vivo con mi tía, la cual todo el día se encuentra trabajando. Estaba pensando en que le diré a el - ¿Que pasa? - me preguntó - A mi.. no, nada.- le respondí algo nerviosa. - Vale. Tienes algo, a mi no me lo niegas- me dijo convencido - Tom, tengo algo importante que decirte - le respondí, con un nudo en la garganta, claro ¿como demonios le iba a decir que me iba a mudar de la ciudad, de el país? - Es que... es algo muy difícil de explicar- le replique -Suéltalo, que me pones nervioso - me dijo con una cara algo extraña - Sabes algo, te amo y..- le dije con el gran nudo en la garganta - me mudaré.. - le dije bajando la mirada - ¿Que? Pero ¿A donde te mudarás? - me miro algo extraño, frunciendo el seño - Me mudaré a España - mi voz se cortaba al decirle eso - ¿Que? ¿A España? Pero ¿Como? ¿No te volveré a ver?- me dijo sorprendido - La verdad no se la causa de esto, simplemente me dijeron. Tengo que obedecer. No puedo quedarme yo sola acá en Alemania - le respondí -Creo que tienes razón.. Entonces ¿Ya no nos veremos? - me preguntó algo triste - La verdad creo que en esta vida, nos volveremos a ver. Es posible encontrarte de nuevo.- me acerque a el y le bese apasionada mente. A pesar de que eramos algo chicos, cursábamos octavo año. Igual le amaba y como no le volvería a ver. -Te amo- me dijo. -Yo también. Nunca me olvides y nunca te olvidaré- le dije. El se retiró de allí, ya que se tenia que ir.
Me quede un poco más de tiempo viendo, todavía quedaban algunos compañeros ahí afuera. De repente sentí una presencia tras de mi. No quería voltear ya que tenia algo de miedo. Me mordía los labios mientras mi piel se ponía de gallina. Mi valentía floreció y voltee. Fue tan rápido. Con un solo parpadeo ya estaba cayendo de el segundo piso. Parpadee de nuevo y estaba en la casa de mi abuela. A un lado de mi estaba mi tía y a el otro lado se encontraba ese tipo, ese tipo que siempre iba tras de mi. Comenzaba a creer que era un acosador - ¿Estas bien corazón? - me preguntó mi tía. - Si, pero.. ¡AAAGH! ¡MI TOBILLO!- grite - Si, ya te he vendado, pero ¿Que fue lo que paso? ¿Como caiste de ahí?- me preguntó mi tía - La verdad no se, no vi a nadie, solo alcancé a percibir una sombra negra. - le dije - ¿Sobra negra?- dijo aquel señor - ¡Dios Mio! ¡No puede ser! - lo dijo mientras ponía sus manos al rededor de su boca. - Pero aún no es la edad - dijo aquel extraño. - Es que .. es imposible- ¿De que hablaban? La verdad no entendía ni un soberano pepino. -¿A que demonios se refieren?- les dije frunciendo el seño. - Creo que es hora de que se de cuenta - dijo aquel señor. Mi tía asintió con la cabeza. Enserio, no se a que se referían, pero comenzaba a darme miedo. -Mira, tal vez sea algo extraño. Como has visto, te he seguido desde hace tiempo- dijo el señor - Si, me he dado cuenta que es un acosador - le dije - No, no soy ningún acosador, la verdad.. trato de protegerte. Yo la verdad.. - suspiro - Soy tu padre- me dijo. Me quede sin habla ¿Era mi padre?. Voltee a mi tía boquiabierta. Ella me miro y asintió. - ¿Mi padre? - le dije, cuando el asintió. -¿Pero como? ¿Por que demonios no me dijiste? - le reclame - Por que si me ven contigo sabrán que tengo algo que ver contigo, aunque la verdad tienes un parecido infinito a mi y a tu madre- me dijo. - Bueno, ¿pero que significa eso de la sombra negra?- le pregunte. - Tu madre, murió hace tiempo, por culpa de eso. Veras, tu madre era una princesa.- me dijo -¿Princesa? - le pregunté - Si, de una aldea de vampiros. - me dijo - ¿Vampiros?- le dije - Deja me terminar. Como tu madre se casó conmigo, su padre intentó matarla. Ya que un vampiro no debe tener algún contacto con un humano, solo para la comida. Tu madre no comía sangre de humanos, solo de animales. Nos conocimos y enamoramos. Tu abuelo al darse cuenta de esto supuso que su hija los estaba traicionando así que la mato, pero no supo que a raíces de ese enamoramiento y casamiento llegaste tu, hasta tiempo después. Ahora intenta matarte ya que eres como el hijo de algo maldito. Es por eso que tu tía propuso irnos a España, ya que ellos no tienen entrada allá. - me explico - Y ¿Piensas que me tragaré esta mentira? Estas loco - me burle - ¿Has visto detalladamente el collar que llevas puesto? - me preguntó. - La verdad, no - le respondí - Obsérvalo bien y verás que te digo la verdad. Por cierto me tengo que ir, así que te dejo es de tarea y arregla tus maletas - me dijo.
Ya estaba en mi habitación, recostada en mi cama. Recordé lo que me dijo mi "padre". La verdad aún no le creía. Eso de que el era mi padre y yo era hija de una vampiresa, creo que era solo un cuento. ¿Me cree una niña de 5 años que se tragará ese cuento, solo para ir a España?. Una parte de mi cerebro decía que le creyera pero la otra decía lo contrarío. Recordé lo que me dijo y observe la piedra que llevo en mi collar. La observé detalladamente y vi como se podían observar gente ahí. Todo lo que había pasado, lo que me había contado. ¡Dios Santo! Es mi padre.. soy hija de una vampiresa. Soy mitad vampiro. ¿Esto no puede estar pasando? Estoy segura que es solo un sueño. ¿Mitad vampiro?.
-Fin de recuerdo-
Esto es mi sueño de todas la noches, siempre pienso en esto. Mi padre falleció hace un año, a causa de un paro cardíaco. Trágico pero así es la vida, tengo que salir adelante. Estoy trabajando de enfermera. En un hospital de Los Angeles. Mi mitad vampiro floreció a los 16 años. Es por eso que trabajo en el turno nocturno. Claro, aunque la verdad el sol a mi no me hace tanto daño al exponerme, a causa de algo genético en mi padre. Pero si tengo los típicos colmillos que aparecen cuando sacio de hambre. La verdad mi vida es algo extraña pero tengo creo que me he acostumbrado a ella. En el hospital tengo una muy buena amiga. Ella sabe todo de mi y yo de ella. Su nombre es Kimberly, pero le digo Kim. Tambien tengo un muy buen amigo que lo quiero demasiado, su nombre es Nathan.
Nosotros compartiremos mas de miles momento, historias, tragedias, amores y aventuras.
Sigue mi historia.
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